Hoy he visto que la ciudad apesta. Que los edificios no son más que gigantes de piedra que aprovechan cualquier instante de descuido para leerte el pensamiento.
También descubrí que la vida es como una gran obra de teatro en la que cada uno tiene su papel. Muy variadas y enormes son las posibilidades, así que muchas veces resultaría muy difícil encasillar a cada persona, pero sin duda el Reloj del Tiempo Humano me dijo que yo tengo el papel de Actor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario