
Es tan fácil recordar cuando el mar no era más que agua bajo el cielo azul,
es tan frágil el cristal que separa un lado y otro,
es tan duro aceptar que te ha arrastrado el viento,
es tan pobre la ciudad cuando duerme.
Tan breve como el sueño de una paloma, tu vida
tan súbito como la inspiración,
tan fugaz como cien besos en una tarde de verano.
Sola como la luna en el cielo, blanca.
Sola.
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